Información Institucional

Historia

El Instituto Industrial Luis A. Huergo fue fundado en el año 1934 a partir de la vocación del Ingeniero León Halpern, quien inicia esta obra junto con algunos colegas con quienes compartía el interés y compromiso con la tarea docente. Alquilando una casa en la calle Perú número 1182, se ofrecía un aula, un salón taller y una sala donde funcionaba la administración escolar. Al año siguiente el Instituto traslada su sede a una casa ubicada sobre la calle Chacabuco 629, donde permanece durante varios años.

Allí se instalaron dos talleres y varias aulas que permitieron lograr intensidad en el trabajo experimental de los alumnos, ya que el Fundador Ing. León Halpern, consideraba que “si bien un técnico no es un científico”, no se podía prescindir de esta formación en su proceso de aprendizaje. Por esta razón, ese mismo año se proyectó construir un Laboratorio de Química, algo absolutamente inusual para la época, actitud de innovación que signaría las demás propuestas educativas que el Instituto ofreció y que aún continúa ofreciendo a su Comunidad Educativa.

Poco tiempo después, los talleres se trasladaron a otra casa ubicada sobre la calle Perú, número 753, lugar en donde el alquiler de la Planta Baja y de los subsuelos se sostuvo hasta 1955. La gran familia Huergo ya estaba constituida para ese entonces; los nuevos docentes fueron tomando la fuerza interior que el Fundador transmitía y fueron proponiendo renovaciones constantes de los planes de estudio, la metodología de enseñanza y de trabajo en las aulas. A partir de 1955, se ocuparon dos pisos más de la sede actual del Instituto.

De todos los Departamentos existentes el más antiguo es el de Química, que estuvo ubicado en los comienzos, en los altillos de la casa de la calle Perú. La experimentación constituyó el fundamento filosófico en que se basó el quehacer del Instituto. La permanente preocupación por articular teoría y práctica fueron los ejes que tomó a propuesta educativa de esta institución nacida como escuela técnica.

Se organizó un curso experimental de Física que se impartía a los alumnos del primer Año, a cargo de un instructor, además del Profesor que enseñaba la Física Teórica. Esta misma metodología se aplicaba en los Segundos y terceros Años. También se realizaban tareas de experimentación en Electricidad básica en todo el Ciclo Básico (de Primero a Tercer Año) hasta constituir un Laboratorio que se llamó “Huerguito”.

La idea que sostenía esta práctica era que los jóvenes pasaran un 80% de su tiempo de formación en los talleres laboratorios y un 20% en las aulas. En la década del 70, su hija Celia Halpern, licenciada en Química, desarrollo la Oficina Pedagógica, que brindaba apoyo a la Dirección, a la Regencia de Estudios y a los profesores que intervenían en la experiencia. Era la época en que se incorporaba el modelo de gestión llamado Proyecto XIII o Proyecto de Profesores de Tiempo Completo, una maravillosa oportunidad para organizar departamentalmente las asignaturas, ofrecer acompañamiento pedagógico a los alumnos (clases de apoyo) así como apoyo y sostén emocional a través de los profesores Tutores.

En este contexto, se trazaron las nuevas didácticas de la enseñanza técnica tomando como modelo las llamadas “escuela activa” y el “estudio dirigido”. El Gabinete Psicopedagógico estaba integrado por dos psicólogos que colaboraban con los Tutores para organizar junto con el Departamento Médico, charlas de educación sexual, entre otros temas. En 1984, parte de su misión de vida el Ing. Halpern sucediéndolo en la dirección del Instituto, su hija, la Lic. Celia Halpern, quien coordinaría numerosas transformaciones en las propuestas específicas de especialidades, junto con los jefes de Departamento, los Directores de Estudio y los Regentes. “Betty” como todos la llamaban, fallece sorpresivamente en enero del año 2005, quedando a partir de entonces, sus hijas, Licenciadas Estela y Silvina Domínguez Halpern, a cargo de la conducción del Instituto.

Tras tres generaciones, el Instituto mantiene su lema: “Formar no solamente técnicos de excelencia sino hombres y mujeres de bien”, enmarcado en un proyecto pedagógico que atiende al desarrollo de la autonomía t del pensamiento crítico, el respeto por la diversidad y la diferencia, la constitución de gestos y conductas responsables y la constante articulación entre el saber y el saber hacer.

La visión

Centrada en un modelo de organización flexible y en una cultura colaborativa, la visión del Instituto Huergo se orienta al respeto y la valoración de la diversidad de capacidades e inteligencias de toda su Comunidad. Inspirada en la filosofía de la participación, concentra sus esfuerzos en el trabajo en equipo.

La dinámica se orienta hacia la resolución de problemas, basada en los equipos constituidos por los propios actores de la Comunidad que, organizados en cuerpos colegiados, proponen soluciones a partir del conocimiento de la realidad y de los problemas de la institución que surgen de las constantes evaluaciones.

A través de su gestión asume un liderazgo orientado a motivar el ejercicio responsable de decisiones, a optimizar las capacidades individuales y grupales, adoptando la evaluación permanente en todas sus dimensiones: curricular, didáctico-pedagógica, organizativa-administrativa y convivencia-comunitaria, para facilitar los procesos de cambio e innovación.

El Instituto centra los rasgos principales de su funcionamiento institucional en las siguientes características:

  • Presencia de una cultura centrada en la tarea y el aprendizaje,
  • Prevalencia de normas y valores tales como la autonomía, responsabilidad, solidaridad, flexibilidad, tolerancia, respeto, apertura hacia el cambio y la prosocialidad,
  • Presencia de equipos de trabajo por departamento y por áreas,
  • Clima de trabajo centrado en la cooperación de los integrantes, en el intercambio activo de los departamentos y en la comunicación,
  • Descentralización y delegación de responsabilidades en áreas departamentales y sectores institucionales,
  • Predominio de una estrategia organizacional,
  • Evaluación permanente para la toma de decisiones y la mejora de resultados.